La conducta de montar en perros es un comportamiento que suele despertar dudas, incomodidad o incluso vergüenza entre los propietarios. Lejos de ser un acto meramente sexual, este comportamiento puede tener múltiples motivaciones: juego, ansiedad, frustración, dominancia o factores médicos. Comprender por qué se presenta es clave para saber cómo evitar que el perro monte, ya sea a personas, objetos o a otros animales.
Causas principales de la conducta de monta
Motivación sexual
Una de las razones más conocidas por las que los perros montan es la excitación sexual. Este comportamiento aparece con más frecuencia en perros no esterilizados o en hembras en celo. Cuando un macho percibe señales hormonales de una hembra cercana, puede reaccionar montando objetos o personas, aunque no tenga acceso directo a la hembra.
Interacción social y jerarquía
En algunos casos, montar es parte de un comportamiento social ritualizado entre perros. Se observa principalmente entre machos, como una forma de establecer jerarquías. Sin embargo, este tipo de conducta no suele estar dirigida hacia los humanos ni aparece con frecuencia. Además, las jerarquías entre perros son contextuales y cambiantes.
Conducta relacionada con el juego
Es común que los perros jóvenes, especialmente aquellos que se aproximan a la pubertad, comiencen a montar como parte del juego. También puede mantenerse en perros adultos si han aprendido a relacionar esta acción con atención o interacción. Cuando un cachorro de dos meses comienza a mostrar este comportamiento, rara vez es por una razón sexual, sino como exploración y parte del desarrollo.
Estrés, ansiedad y sobreexcitación
El comportamiento también puede ser una respuesta a situaciones de estrés. Cuando un perro se siente sobreestimulado o sobrepasado emocionalmente, puede intentar calmarse mediante la acción de montar. Es una forma instintiva de liberar tensión interna. Por ello, no es extraño que en ambientes nuevos, o ante estímulos intensos, aparezca esta conducta.
Algunos propietarios notan un aumento en esta conducta cuando ocurren cambios hormonales en el hogar. Es el caso de mujeres que comentan haber notado que su perro las monta durante la menstruación. El agudo sentido del olfato de los perros les permite captar feromonas humanas, lo que puede generar reacciones inesperadas. De forma similar, durante el embarazo algunas personas perciben un cambio de actitud en su perro. La sensibilidad del animal ante los cambios emocionales o físicos puede manifestarse con conductas como la monta.
productos antiestres para perros
Juguete para perros Bouncy & Rope
10,85 € IVA IncluidoFlosser Juguete de Resina Orgánica
7,35 € IVA IncluidoJuguete para perros Rub free jump
Rango de precios: desde 7,50 € hasta 7,95 € IVA IncluidoBurbujas de sabores para perros 150ml
El precio original era: 10,65 €.8,90 €El precio actual es: 8,90 €. IVA Incluido
Frustración y falta de atención
Otra causa común de este comportamiento es la frustración. Los perros pueden montar cuando sienten que sus necesidades no están siendo atendidas, como la falta de juego o interacción con su dueño. En lugar de simplemente aburrirse, el perro siente una discrepancia entre lo que desea y lo que obtiene, y puede canalizar esa energía en acciones como montar a personas cercanas o a sus cuidadores.
Cuando el perro busca atención y no la recibe, puede recurrir a este tipo de conductas. Esto es especialmente cierto si en el pasado recibió alguna reacción (aunque fuera negativa) por realizarla. El animal aprende que es una forma efectiva de provocar una respuesta.
¿Puede estar relacionado con enfermedades?

Sí. En algunos casos, la conducta de montar está relacionada con problemas médicos subyacentes. Infecciones del tracto urinario, alergias en la piel, incontinencia o incluso alteraciones neurológicas pueden provocar este comportamiento. Si el perro comienza a montar de forma repentina y con alta frecuencia, conviene acudir al veterinario para descartar condiciones clínicas.
¿Qué hacer si el perro monta a personas?
Cuando el comportamiento se dirige hacia los humanos, normalmente está motivado por sobreexcitación, necesidad de atención o frustración. Es importante no reforzar esta conducta, lo que significa evitar reacciones que el perro pueda interpretar como atención, incluso si son negativas.
Para quienes se preguntan cómo evitar que su perro los monte, el primer paso es no reaccionar de forma exagerada y no reforzar el comportamiento con caricias o juegos inmediatamente después. En su lugar, se debe redirigir la atención del perro hacia otra actividad y reforzar los comportamientos deseados.
¿Es recomendable corregir esta conducta?
La decisión depende del contexto. Si se presenta de forma ocasional y no genera incomodidad, puede no requerir intervención. Pero si la conducta se repite con frecuencia o resulta molesta para el propietario, es importante tomar medidas para modificarla. En algunos casos, especialmente cuando el perro también muerde o muestra señales de frustración al montar, es fundamental actuar para evitar que el comportamiento se intensifique.
Estrategias para corregir la conducta
1. Castración
Una de las formas más efectivas de reducir la conducta de montar cuando está motivada sexualmente es la castración. Aunque no garantiza su desaparición, puede reducir notablemente su intensidad y frecuencia.
2. Ejercicio físico y estimulación mental
Un perro cansado es menos propenso a mostrar comportamientos indeseados. El juego estructurado, el adiestramiento en obediencia y los paseos diarios ayudan a reducir el exceso de energía y canalizar mejor sus impulsos.
3. No reforzar el comportamiento
Cada vez que el perro monte a una persona u objeto, es importante no prestarle atención. Si se le habla, se le toca o se lo empuja, el perro puede entenderlo como una interacción positiva. Lo que potenciara este comportamiento.
4. Redireccionar con comandos
Una buena práctica es utilizar órdenes como “sienta” o “tumba” para interrumpir la conducta. Una vez que el perro responde, se le debe recompensar, de modo que aprenda que seguir instrucciones es más beneficioso que montar. Así podremos disuadir esta conducta y reconducir su comportamiento.
5. Consultar con un profesional
Si el comportamiento persiste o se presenta junto con otros signos de ansiedad, lo ideal es consultar a un adiestrador o etólogo. Un diagnóstico correcto permitirá aplicar las estrategias más adecuadas para cada caso.
La conducta de montar en perros puede tener múltiples orígenes, desde instintos sexuales hasta reacciones emocionales o condiciones médicas. Para corregirla, es fundamental entender su causa y actuar con consistencia, evitando reforzar el comportamiento. Aplicando estrategias adecuadas, es posible lograr una convivencia más equilibrada y respetuosa con nuestros compañeros caninos.
¿Notas que tu perro monta con frecuencia y no sabes cómo corregirlo? En Repiki te ofrecemos asesoramiento profesional en comportamiento canino y programas de adiestramiento personalizados. Te ayudaremos a comprender el origen de la conducta de tu perro y a trabajarla con métodos efectivos y respetuosos. Reserva tu primera sesión con nosotros y empieza hoy mismo a mejorar la convivencia con tu mejor amigo. ¡En Repiki, entendemos a tu perro como nadie!





